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  • Nuestro sector se hace fuerte ante la adversidad

    La supervivencia del sector no es cuestión de suerte. Es cuestión de preparación, pasión y disposición a evolucionar

    La frase “Lo que no te mata te hace más fuerte”, atribuida –aunque no en su literalidad– al influyente filósofo alemán Friedrich Nietzsche, parece definir la circunstancia en la que se encuentra nuestro sector, que ha sabido enfrentarse a la adversidad con la fortaleza y las ganas de luchar que le caracterizan.

    No tiene mucho sentido recordar cuál ha sido nuestra situación durante el presente año a partir del mes de marzo. Y no lo tiene, decimos, pues todos nos hemos convertido, de la noche a la mañana, en improvisados actores en un escenario anómalo y disfuncional, sin un guion escrito, algo que no habíamos experimentado desde hacía un siglo. Las crisis (socio-sanitaria, económica, personal…) nos han afectado, de un modo u otro, a todos. Sobran explicaciones.

    No es nuestro objetivo, pues, hablar del pasado, ni quejarnos de la mala suerte; preferimos hablar del presente y del futuro. Hemos de celebrar que, pese a todo, el sector de la papelería sigue a flote, luchando contra viento y marea. Se siguen presentando nuevos productos, las casas trabajan para sacar al mercado atractivas colecciones con las que enamorar a sus clientes, y se hace todo lo posible por mantener los puestos de trabajo.

    Sin ánimo de lanzar las campanas al vuelo, mirándolo de manera fría, hemos de convenir en que el futuro empieza a manifestarse en positivo. Hablamos del país (y del planeta) en general, y del sector de la papelería en particular.

    Y esto no es esperanza injustificada. Muy al contrario, las últimas noticias sobre las vacunas que están en marcha, léanse la de Pfizer o la de Moderna, a las que se presume una eficacia de al menos el 90%, ha supuesto una estimable inyección de ánimo que se ha visto reflejada –y de qué manera– en el IBEX 35, y de paso en la banca española y extranjera.

    No parece nada descabellado pensar –y los expertos en salud apuntan en esa dirección– que en un plazo de tiempo relativamente corto el mundo podrá volver a una situación similar a la que teníamos antes de la pandemia.

    Son tiempos difíciles, sí, pero también ilusionantes. El comercio tiene por delante el estímulo de la campaña de Navidad, la mejor época del año para nuestro sector. Y si, por una parte, en este 2020 hemos de luchar contra elementos hostiles, inéditos hasta ahora, por otra podemos compensarlo –y así lo estamos haciendo– redoblando nuestro optimismo y nuestras ganas de dar lo mejor de nosotros a los clientes, a quienes estamos inmensamente tan agradecidos.

    Debemos ser positivos. Nuestro sector, ha sabido enfrentarse a las peores circunstancias, dando sobradas muestras de saber hacer de la necesidad una virtud, reformulándose cuando era necesario para salir airoso en estos tiempos tan difíciles que nos han tocado vivir.

    Hemos demostrado tener paciencia, confianza, capacidad de abrir nuevas vías, mejorar nuestros servicios. Y el resultado es positivo.

    Quien resiste gana. Y eso hacemos, resistir con positividad y con las ganas de trabajar que nos caracterizan.

    Recogemos con ilusión el testigo de mantener más vivo que nunca un sector que tanta historia tiene a sus espaldas, y del que tan orgullosos nos sentimos de pertenecer a él.