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  • 2022 puede ser (¡por fin!) un gran año

    Entre los gurús de cierta reputación en materia de análisis econométrico y estadístico hay diversidad de opiniones sobre como va a desarrollarse el 2022. esperemos que salga excelente, sin nuevos problemas globales, sanitarios, comerciales, de cadena de suministro… si nos esforzamos en nuestros quehaceres diarios y tenemos fe, tenemos motivos suficientes para creer que será un gran año.

    Iniciamos este primer número de 2022 haciendo una breve reflexión sobre los tiempos que estamos viviendo, tan condicionados por problemas de todo tipo, inherentes a la pandemia del coronavirus.

    Cuando esta estalló en España, en marzo de 2020, posiblemente nadie o casi nadie pensaría que dos años después seguiríamos atascados, pegados a los medios de comunicación para conocer el número de contagios, hospitalizaciones y fallecimientos. En cierto modo, tras la sorpresa inicial, los ciudadanos nos hemos ido adaptando, en la medida de nuestras posibilidades o de nuestro espíritu, a esta nueva realidad, que es manifiestamente peor y más exigente que la anterior.

    Acostumbrados a tantas predicciones que no han terminado por cristalizar, de algún modo hemos terminado por aceptar que debemos seguir viviendo en la incertidumbre, y que cuanto mejores sean nuestras respuestas frente a ella, mejor nos irá.

    Ahora toca poner en una balanza lo malo, pero también lo bueno. Lo malo es que la situación socio-sanitaria sigue dando quebraderos de cabeza, de ahí que, por cautela, las principales ferias empresariales de nuestro sector hayan sido aplazadas nuevamente. La parte positiva es que el régimen de vacunación ha reducido notablemente en muchos casos –desgraciadamente, no en todos– la gravedad de la enfermedad, evitando saturar, como ya ocurrió en el pasado, las unidades de cuidados intensivos. No en vano, los especialistas ya están debatiendo sobre la conveniencia o no de gripalizar este virus, es decir, tratarlo como si fuera una gripe común. Parece que aún falta un poco, pero llegaremos a ello, qué duda cabe.

    Como personas cabales que somos, no vamos a tratar de ocultar que nos encontramos en una situación manifiestamente mejorable, pero al mismo tiempo nos embarga el optimismo de saber que ya queda menos para el fin de la pandemia, circunstancia que nos permitirá trabajar y socializar como antaño, sin restricciones.

    Somos testigos de que la mayoría de las empresas de nuestro sector han sabido adaptarse a los nuevos tiempos, han reformulado su apuesta comercial acorde a esta circunstancia, y se encuentran muy optimistas de cara a un futuro a medio e, incluso, a corto plazo. En las calles se respira la esperanza –por no llamarlo certeza– de que esta sexta ola puede ser la última.

    Abrimos pues un nuevo capítulo de La Papelería donde nos hemos esmerado, como siempre, en ofrecer una extensa y variada información con unos contenidos prácticos y amenos que reflejan la actualidad de nuestro sector.

    Todo esto y mucho más encontrará el lector en esta nueva edición…

    Ganas de trabajar no nos faltan, desde luego. Y dentro de muy poco regresarán con más fuerza que nunca las convocatorias feriales, a las que podremos asistir sin miedo al contagio, sin mascarillas, sin distanciamiento físico.

    Como reza el título del editorial, este puede ser un gran año, ¡por fin! Así lo pensamos, y así se lo transmitimos a nuestros lectores, a quienes expresamos nuestro agradecimiento por leernos y por mantenerse siempre al pie del cañón.

    ¡Hasta el próximo número!