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  • El principio del fin ya está aquí

    Se vislumbran luces próximas, diseñemos un futuro de sol y brillo, de nuevas sendas e ilusiones

    Esta publicación, escaparate del estado de nuestro sector, se ha caracterizado en todo momento por nuestro optimismo (sin disfrazar la realidad). Pero el sector, como todo el país, ¡todo el planeta!, ha cambiado drásticamente (para mal) debido a la crisis socio-sanitaria. Y así llevamos ya un año. Un año que no ha sido precisamente para enmarcar.

    Llegará el día en que podamos centrarnos en nuestras actividades habituales y redactar notas como esta sin necesidad de escribir palabras como “pandemia”, “coronavirus”, “la COVID-19”, “vacunas”, “fallecidos”, “contagios”, “hospitales”, “confinamientos”, “nuevas cepas”, etc. Llegará un día en que las circunstancias adversas agazapadas tras estas palabras sean cosa del pasado, algo así como un mal sueño que debemos dejar atrás para sacar adelante todos nuestros objetivos. Pero hasta que llegue ese día, no podremos hablar del futuro de nuestro sector sin comentar (y lamentar) el estado sanitario en que nos encontramos.

    Cuando la salud está en riesgo, la economía y la propia vida también lo están. El último año ha sido duro para todos, y el sector de papelería y oficina no es desde luego una excepción. El impacto de la pandemia se ve reflejado en una reducción importante del capital de las empresas europeas, por no hablar de las que han quebrado.

    Pero no vamos a regodearnos en los aspectos negativos. No es propio de nosotros. Nuestra actitud ha sido siempre de lucha y superación, y esto no ha cambiado un ápice. Más bien todo lo contrario: hemos hecho de la necesidad una virtud y hemos tratado de modernizarnos para el presente y de prepararnos para el futuro. Este “impasse” nos ha permitido analizar en qué podíamos mejorar, y hemos hecho todo cuanto estaba en nuestras manos para superarnos.

    La ausencia de ferias, los principales escaparates comerciales, ha supuesto otro revés para el sector. El primer semestre está perdido, pero es razonable pensar que se podrán realizar a partir de septiembre, cuando hayamos conseguido, con la ayuda de las vacunas y de nuevos tratamientos, ganarle mucho terreno al coronavirus, y a ser posible vencerlo. Esas son las predicciones que emiten los expertos en sanidad, conforme las poblaciones vayan siendo vacunadas. Nuestra esperanza está bien fundamentada, pues.

    Por nuestra parte, ya estamos preparándonos para activar las ferias en septiembre, ¡abiertas al público! Será un reencuentro muy especial, vivificante incluso, que atraerá, quizá como nunca, al mayor número posible de miembros de quienes formamos parte de esta gran comunidad del mundo empresarial que nunca se da por vencida.

    Creemos firmemente que cada vez queda menos para que termine esta pesadilla que se ha cebado con la población mundial, al margen de geografías. Mientras tanto, seguiremos trabajando, analizando y poniendo en funcionamiento las medidas que nos harán más fuertes cuando la crisis termine.

    El principio del fin ya está aquí. ¡Es hora de calentar motores!